Nueve bendiciones a la Santísima Virgen María
¡Oh Santísima Virgen María!, sea una y mil veces bendito vuestro
purismo seno, en que por nueve meses hizo su morada el Hijo de Dios,
hecho hombre por dar salud a mi alma.
Dios te salve, María…
¡Oh Santísima Virgen María!, sean una y mil veces benditos vuestros
pechos virginales, con cuya leche se alimentó el Hijo de Dios, hecho
hombre por dar salud a mi alma.
Dios te salve, María…
¡Oh Santísima Virgen María!, sea una y mil veces bendito vuestro
maternal regazo en que reposó y durmió dulcemente el Hijo de Dios, hecho
hombre por dar salud a mi alma.
Dios te salve, María…
¡Oh Santísima Virgen María!, sean una y mil veces benditos vuestros
santísimos brazos, que llevaron, abrazaron y tiernamente estrecharon al
Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
Dios te salve, María…
¡Oh Santísima Virgen María!, sean una y mil veces benditas vuestras
hermosísimas manos, que acariciaron y cuidadosamente sirvieron al Hijo
de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
Dios te salve, María…
¡Oh Santísima Virgen María!, sean una y mil veces benditos vuestros
ojos virginales que con tanto deleite se recrearon contemplando el
rostro del Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
Dios te salve, María…
¡Oh Santísima Virgen María!, sean una y mil veces benditos vuestros
oídos castísimos, que con tanta frecuencia oyeron el dulce nombre de
Madre de la boca del Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
¡Oh Santísima Virgen María!, sean una y mil veces benditos vuestros
candidísimos labios, que con gozo inexplicable imprimieron tiernos
ósculos en el Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
Dios te salve, María…
¡Oh Santísima Virgen María!, sea una y mil veces bendita vuestra
lengua angelical, que sin cesar alabó y llamó hijo querido al Hijo de
Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
Dios te salve, María…
Dios te salve, María, hija de Dios Padre;
llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas
las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María,
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, madre de Dios Hijo;
llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas
las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María,
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, esposa purísima de Dios Espíritu Santo;
llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas
las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María,
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, templo,trono y sagrario de la Santísima Trinidad; concebida sin la culpa de pecado original.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el
principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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